Un clásico vienés contado de nuevo
Wiener Schnitzel
Crujiente, dorado y servido de forma clásica con ensalada de patata
La pequeña historia del plato
El Wiener Schnitzel es uno de los platos más conocidos de la cocina austriaca. En Neubauschenke lo servimos de forma clásica: fino, crujiente, dorado y acompañado de ensalada de patata.
Quien busca Wiener Schnitzel en Viena espera técnica, empanado ligero y sabor limpio. Esa combinación es la que convierte este plato en un clásico eterno.
Desde la cocina
De la ternera a la corteza dorada
Un buen Wiener Schnitzel empieza con ternera bien limpia y cortada con cuidado. La carne se golpea suavemente para que quede tierna y se cocine por igual.
Después vienen la harina, el huevo apenas batido y el pan rallado fino. Al freírse, el empanado debe levantarse ligeramente y tomar un tono dorado: esa ligereza es la señal de un schnitzel vienés bien hecho.
Historia y carácter
Por qué combina tan bien con la ensalada de patata
La ensalada de patata aporta frescura y un punto suave de acidez. Acompaña el plato sin quitar protagonismo al crujiente del schnitzel.
Así el conjunto se mantiene equilibrado: crujiente por fuera, tierno por dentro y con una guarnición que lo hace más ligero y claro.
Paso a paso
Cómo se prepara tradicionalmente el Wiener Schnitzel
La carne se golpea hasta quedar fina para que se cocine de manera uniforme.
Luego se empana con harina, huevo y pan rallado.
Al freírse, el empanado debe inflarse ligeramente y dorarse por igual.
Se sirve tradicionalmente con ensalada de patata y limón.
Cómo disfrutarlo mejor
Cómo lo servimos en Neubauschenke
En Neubauschenke lo servimos de forma conscientemente clásica: recién frito, con limón y ensalada de patata. La idea es mantener un estilo vienés honesto y reconocible.
Ahora la página se lee como una pequeña historia editorial, con fotos más grandes y una maquetación más tranquila. Más adelante podremos cambiar fácilmente estas imágenes por otras propias de cocina.