Receta
Wiener Schnitzel
Servido de forma clásica con ternera, pan rallado fino, mantequilla clarificada y ensalada de patata.
Para un buen Wiener Schnitzel no hace falta una lista complicada, sino un trabajo limpio: buena ternera, pan rallado fino, mantequilla clarificada caliente y calma al freír.
Lo más importante es sobre todo el empanado suelto. No debe prensarse y tiene que subir ligeramente en la grasa caliente. Exactamente así se forma la típica corteza dorada, crujiente por fuera y ligera por dentro.
1. Preparar la carne
Limpiar bien los escalopes de ternera. Retirar con cuidado las pieles y los bordes más firmes. Después cortar las piezas a contrapelo en porciones uniformes.
2. Cortar fino y golpear
Abrir ligeramente los escalopes y golpearlos con cuidado entre film transparente hasta unos 4 mm de grosor. Así la carne queda tierna y se cocina de forma uniforme.
3. Sazonar
Sazonar ambos lados con poca sal y un poco de pimienta. La carne debe saber limpia, el sazonado se mantiene deliberadamente discreto.
4. Preparar la línea de empanado
Poner harina en el primer cuenco. Batir bien los huevos en el segundo cuenco. Llenar el tercer cuenco con pan rallado fino. Luego pasar los escalopes primero por harina, después por huevo y al final de forma suelta por el pan rallado.
5. Presionar el pan rallado solo ligeramente
No presionar con fuerza el pan rallado. Precisamente este empanado suelto es importante para que al freír suba ligeramente y forme la típica corteza ondulada.
6. Freír en mantequilla clarificada
Calentar mantequilla clarificada en una sartén grande a unos 170–175 °C. El schnitzel debe poder nadar en la grasa. Freír aprox. 1½–2 minutos por cada lado hasta que esté dorado. Mover ligeramente la sartén o echar grasa por encima con una cuchara.
7. Escurrir y servir enseguida
Dejar escurrir brevemente el schnitzel terminado sobre papel de cocina y servirlo enseguida con un gajo de limón y la clásica ensalada de patata.